Nuevo método para actualizar tarifas para 34 prestadoras del servicio de agua

El tratamiento de la Ley que fija el nuevo criterio de actualización de la tarifa de agua, que fue aprobada por 25 votos a favor y 16 en contra, abrió un debate en torno al rol del estado y el uso de los subsidios. “Parece que cuando subsidiaba Cristina Fernández estaba bien, pero cuando subsidia Alberto Weretilneck es despilfarro, déficit y le meten denuncias penales”, disparó el Legislador Alejandro Palmieri al refutar los argumentos de la oposición, quienes pretendían autorizar la actualización automática a las cooperativas y juntas vecinales que prestan el servicio de aguas, pero no a la empresa provincial ARSA, a la que objetaron por considerar que se trata de una sociedad anónima.

“¿Saben quién es el dueño de ARSA? Un 90 por ciento el estado rionegrino y el otro 10 por ciento es de los trabajadores”, les aclaró Palmieri, quien en varios tramos de su exposición aseguró: “No entendí lo que quiso hacer la oposición”.

“Tenemos que garantizar un servicio básico, evitando que los prestadores se fundan, como pasó con la cooperativa de Conesa”, argumentó en favor del sistema que se basa en seguir los indicadores del INDEC y de otros organismos oficiales, para calcular los aumentos de la energía eléctrica, de la mano de obra y de los insumos químicos.

Si no se articulan las tarifas con los movimientos inflacionarios, “se perjudica Arsa, que es del Estado, y el Estado somos todos los rionegrinos”.

Palmieri se mostró perplejo porque “el Frente para la Victoria dice defender a los trabajadores, pero cuando el gobernador Alberto Weretilneck subsidió a trabajadores de Alpat, o de la empresa China de Sierra Grande, fue un despilfarrador que no controló el déficit y se comió una denuncia penal del Frente para la Victoria”.

En este marco, advirtió que “en política hay una palabra que es demagogia, o veleta como se dice en el barrio, para calificar a los que solo van a favor del viento. Nosotros en cambio, hacemos lo que corresponde, evitando la demagogia, para que no desaparezca ninguna cooperativa proveedora del servicio de agua, y para que el sistema sea sustentable”.

De todos modos, se dejó en claro que “a nadie se le va a cortar el agua”, porque rige una ley que subvenciona a quienes no pueden hacer frente a la factura, aunque hoy más del 80% de los usuarios pagan regularmente.

Además, se destacó que del total de los 224.000 usuarios, el 70% consume el mínimo o por debajo, esto es 30 metros cúbicos. Ese consumo, más el servicio de cloacas, se traduce en un costo de 254 pesos por bimestre, o 4,25 pesos por día.

El método de actualización, al ser propuesto mediante un proyecto de Ley con acuerdo de ministros, ya está vigente luego de su tratamiento en única vuelta.