El equipo con el que trabaja ya inició estudios con el orujo de pera, que tiene aún más fibra. Esto lo convierte en un ingrediente ideal para la elaboración de alimentos mejorados nutricionalmente, incluyendo panificados y repostería: panes, budines, pizzas, galletitas, barritas de cereal, rebozador de carnes e incluso infusiones.
Es un proyecto que no solo se beneficia la región rionegrina, sino que se abren importantes alternativas sustentables a nivel nacional en las distintas zonas productoras; generando nuevas formas de diversificar la materia prima, ensanchando la base económica y generando alimentos saludables sin gluten. “Estos logros se enmarcan en uno de los objetivos del CIT Río Negro que es beneficiar la economía regional, diversificar la producción y promover la salud de la población”.
En este marco, la legisladora Silvia Morales propone se declare de “interés social, educativo y científico la labor realizada por el Doctor Felipe Rocha y la Magíster Claudia Arias, en la investigación realizada por el Centro de Investigaciones y Transferencias (CIT) de Río Negro, perteneciente al CONICET y la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) sobre las bondades del orujo de manzana para la industrialización de alimentos sin gluten que posibilitaron su incorporación al Código Alimentario Argentino (CAA).


