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Endeudamiento: «Es imperioso que se ordene y reduzca la tasa de refinanciación de las deudas»

En los últimos 30 meses, el deterioro del ingreso real ha forzado a la ciudadanía a una “sobreutilización” de los recursos del mercado financiero, recurriendo de forma desmedida a tarjetas de crédito, préstamos personales y herramientas de tecnología financiera (Fintech) para poder cubrir necesidades básicas como alimentación y medicamentos, entre otros.

La morosidad familiar alcanza un preocupante 12,8% sobre los titulares de tarjetas vigentes, consolidándose como el índice de mora más alto de la última década. Este fenómeno se replica con gravedad en otros canales de financiamiento. La morosidad en préstamos personales asciende al 14,9%, mientras que en el sector de billeteras virtuales y entidades no financieras se dispara a un preocupante 29,6%.

Una de las causas de la morosidad es la utilización de índices dispares que perjudican el
repago de aquellas modalidades de financiación, como los créditos, las tarjetas, las fintech y la utilización de las billeteras virtuales. Dicha financiación necesita el sinceramiento de las tasas
de interés aplicadas, debiendo ser similares a la TAMAR, utilizada para el depósito de pesos a plazo fijo.

Es imperioso que se ordene y reduzca la tasa de refinanciación de las deudas, utilizando parámetros justos y regulados de acuerdo con las operaciones activas del Banco de la Nación Argentina. Esta medida brindará un alivio concreto a las familias rionegrinas y argentinas en este difícil contexto económico y así se lo hizo saber la Legisladora Silvia Morales en una comunicación en la que expresa al “Banco Central de la República Argentina (BCRA) y a los representantes de la Provincia de Río Negro en el Congreso de la Nación, vería con agrado que, para la refinanciación de créditos, tarjetas bancarias y no bancarias, como así también para la utilización de billeteras virtuales, se aplique en todos los casos la Tasa Nominal Anual (TNA) prevista por el Banco de la Nación Argentina para operaciones activas, junto con una regulación de la carga impositiva sobre el Costo Financiero Total (CFT).

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